Feminista o Esposa
Estar casada a los 17 años, no fue fácil. Tanto mi esposito como yo teníamos muchos deseos de vivir, y no es que ahora no los tengamos es que la etapa es otra. Sé que algo que trae muchos problemas en los matrimonios es que cada uno exija su espacio. Los adolescentes necesitan muuuucho espacio, así que no era nada fácil. Nuestro matrimonio tuvo muchos días difíciles. Con el tiempo pude entender que no son las batallas las que rompen los matrimonios, si no como las luchamos. El libro más vendido del mundo dice: "Mujer sabia edifica la casa". Pero, ¿qué es edificar? Pues comprendí que mi familia es una empresa que se estaba edificando. No me case con mi esposito solo porque quería darles un padre mis hijas, si no porque quería un compañero de vida. Pero, ¿qué vida compartimos, si aun estábamos comenzando a vivir? Cada día trae su propia batalla. Aprendí que muchas luchas se libraron simplemente con tratados, no con victorias. Cada batalla necesita sus propias estrategias, no podía pelear solo por pelear. Eso sería muy estúpido.
Cuando
mi esposo salía de su trabajo y se quedaba con sus amigos dándose unas
cervecitas, pasaban muchas cosas por mi mente. Imagínate eso en la época en que
no existía el celular, no había posibilidad de que lo llamara o que le enviara
un texto. Ja, ja, mucho menos, llegar hasta donde él estaba pues no tenía ni
dinero, ni carro. Me preguntaba cómo podía soportar eso. Una vez mi hermano me
dijo: El es más que bueno, llega antes de la madrugada y te respeta. Ja, ja, o
sea que si me quejaba hasta mi hermano lo defendía. ¿Cuántas mujeres pasaban
por esto? El no estaba solo. Así que comprendí, que yo tampoco estaba
sola.
Mientras
estuve en la universidad tuve un muy buen adoctrinamiento feminista. Eso me
daba en la cara pues pensaba que simplemente era un ESTUPIDA. ¿Cuánto debía
aguantar? Así me establecí unas reglas personales. Nunca aguantaría los cuernos
y mucho menos maltrato. No hay nada mejor para apaciguar un hombre que
demostrarle que tu puedes janguear tanto como el quería janguear. Amigas
siempre van a aparecer para que te acompañen. Sí, recuerda yo no estaba solo y
el tampoco. Así empezó una nueva batalla, la lucha de poder. El feminismo me decía
que podía ser igual a él. ¿Realmente deseaba ser igual? No, yo solo quería
vengarme y demostrarle que yo también podía. ¿Qué aprendí con el tiempo? Que
estaba cometiendo sus mismos errores, que estaba haciendo lo mismo por lo que
me quejaba. Así que eso no era muy sabio. Mientras mis chicas, si muy bien, con
mi circulo de apoyo.
Una
amada amiga que es una entregá’ en la iglesia me invitó a un concierto. OMG
estuve llorando desde que llegue al estacionamiento, parece que estaba limpiándome
por dentro. Ese día entendí que mis reglas de batalla tenían que ser más
amplias. Así que me senté frente a mi esposito y le propuse unas nuevas reglas.
Para mi GRAN sorpresa, el las aceptó y las comenzó a utilizar a su favor. Mejor
dicho al favor de toda la familia. Así que parte de la sabiduría esta en ser
clara. !Cuanto tiempo pase para aprender que a los hombres hay que hablarles
directamente! Ellos no entienden metáforas, símiles u otros rodeos.
Existen
muchas cosas que aún me quedan por aprender. Cada tiempo nuevo, son nuevas
etapas. Entendí que no se trataba de cambiar a mi esposito, si no ayudarlo a
entender lo que es para mí importante. He logrado mucho sin pelear, creo que
mucho más que gritando. “La razón no grita, la razón convence”; eso dijo un
hombre que edifico muchas cosas en mi país. Viniendo de un hombre, es necesario
entender que a ellos es preciso convencerlos. Gandi, otro hombre, logro muchas
cosas con solo estar en silencio y hablar cuando fue necesario.
Hoy,
cuando ya mis chicas se van cada cual a sus propias cosas, estoy en una etapa
nueva. Esta etapa la estaría pasando sola, de no ser por la sabiduría que tuve
que aplicar antes. Ahora, tenemos el tiempo y la sabiduría para que cada cual
tenga el espacio personal necesario para respirar, pero no para perdernos de
vista. Si, la mujer sabia edifica la casa, pero necesita un hombre dispuesto a
reconocer esa sabiduría.
Gracias,
Ivelise
Gómez
=) Gracias por compartir tus experiencias y sabiduria.....
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