Mis Hijas Son Anormales
Cuando vean este título, sé que me querrán
matar. Jajaja Hace poco un mujer se
atrevió a decirme, no uses a tus hijas de referencia pues ellas son anormales.
Pues sí son TOTALMENTE anormales. Cuando estudiábamos en casa “Homeschooling”,
mi hija lograba concentración, pues tiene graves problemas con eso, escuchando
Alllegro. En esa emisora escuchaba música clásica y opera. Les enseñe que el
reggaetón no es música. No es que cuando escuchan reggaetón no se les pegue,
claro a quien no se le pega eso. Sí, su escuela intermedia y superior la
pasaron principalmente estudiando en casa. Cuando le preguntaban a mi marido
por los novios de las nenas; respondía: “en casa la regla es NO novios antes de
los 18 años”. Respetaron esa regla, sí, pues las reglas son claras y concisas.
Ellas saben de drogas, pues les enseñé como se
pierde un hermano, gracias a las drogas. Soben de cigarrillos y de alcoholismo,
pues vieron a su abuelo consumirse. Ellas
saben de prostitutas pues las lleve a la calle Padial para que vieran el
comercio de mujeres y los que podían ser los futuros clientes. Sí, saben de
condones pues me acompa
aron a ver como repartía condones en
intervenciones de prevención. Abrimos un paquete y luego le contaron a sus
amigas a las cuales sus madres no les habían hablado de condones, ¡como eso es
lo mas asqueroso del mundo! Jajaja
Aun recuerdo cuando en una ocasión las llevaba
a un conversatorio con una reportera italiana que había sido secuestrada en
Irak, ellas le contaban a una amiga como las mujeres pueden algún día librarse
de la menstruación con la menopausia y que los hombres tienen algo parecido que
se llama Climaterio. ¡Oh, mi Dios que estoy creando! Sí, íbamos a
conversatorios y a museos. Recuerdo cuando fuimos a ver la exposición de Frida
al museo de Ponce y nuestro día terminó viendo la película. Vieron y
aprendieron de erotismo, lesbianismo y bisexualidad, al igual que de racismo,
suicidio entre otras cosas. Aprendieron que la vida no es color de rosa, que la
luna no es de queso etc.
¿Cómo enseñarle todas estas cosas a los hijos?,
pues si por que todo eso existe. Claro, también existe gente que no es de tu
misma religión. En otra ocasión fuimos a ver el estreno del cortometraje “Retorno
a la Mecca”. Allí estuvimos en un conversatorio con una periodista islámica y
aprendieron muchas cosas sobre el Islam y las mujeres; les regalaron un Corán. Aprendieron a amar a
los homosexuales, no porque sean homosexuales, si no porque son como nosotros.
Vieron como mi mejor amigo, un homosexual, murió por contagiarse con Hepatitis
C. Vieron como se llora al perder un amigo y como mi esposo supo que había perdido
un hombre muy especial en mi vida. La referencia que tienen de un esposo es uno
de alto calibre, así que cuando anden buscando esposo se que pasaran trabajo y
muuuucho.
Ellas conocen un Dios diferente, saben que en
la iglesia hay gente mala también. No tienen miedo de hablar del Dios que se
imaginan. En una ocasión habla con una joven en una intervención y le pregunte
si creía en un ser superior, me dijo que si, Dios era su ser superior. Pero no
se lo imaginaba, ¿cómo creer en alguien a quien no te imaginas o con quien no
puedes conversar?, ¡solo orarle sacrosantas oraciones profundas! Pues mis hijas
cada una se imagina a su propio Dios, el de una tiene “Dredlocks” camina en
chancletas mete deo’. Yo creo que debe ser algo así como Bob Marley. ¿Cómo te
imaginas al Dios con el que quieres conversar? Los adultos hemos alejado a Dios
de los jóvenes pues lo hemos puesto muy alto. El Dios de las otras dos, no sé,
debe ser algo así como casual elegante algo así como asicalao’ y limpio.
Ellas tienen amigos en la calle. Son adictos,
buscan comida en la basura etc. Visitan la Barriada Morales y allí las
respetan. Sí, se asocian con hombres, muy pocas mujeres, que tienen graves
problemas de adicción, saben que no pueden confiar en ellos, pero si amarlos.
Hace poco estaba con una en un Wendys y se le exprimió el corazón al ver como
uno buscaba comida en la basura. Saben que dijo: “Ma’ no me compres el nuevo
yogurt, con un poco mas vamos a comprarle comida a mi amigo. Su comida fue una
oferta pequeña, para que a mami le diera el dinero para darle comida al nuevo
amigo. Cuando le dio la comida lo abrazó, no tuvo problemas para abrazarlo.
Cuando nos sentamos a comer todo el mundo nos miraba, como que somos anormales.
Una vez a la semana se reúnen a cenar con sus amigos de la calle. Mi mamá también
es cómplice, ella les cocina y mi suegra les compra los platos. Es que no tenemos
remedio, creo que todos somos anormales.
Pensándolo bien yo también soy anormal. Hasta hace
poco ellas pensaban que mi esposito y yo solo habíamos tenido sexo tres veces;
las necesarias para tenerlas a ellas. Jajaja, cuando pudieron entender que sus
padres tienen sexo en la casa donde ellas viven, en la cama donde pasan los
mejores sueñitos cuando están enfermas jaja. Comenzaron a vernos diferentes. Hablar
de sexo en casa es normal, no hay muchos tabúes pero si mucho respeto. Cada una
tiene un “purity ring” su compromiso es con Dios y con ellas mismas, no es
conmigo o con el papá. En una ocasión
fuimos a comprar una nevera y la vendedora notó sus anillos. Les pregunto cuándo
se habían casado y tuvieron que explicarles todo el rollo. Era preciso ver su
cara de asombro, ante soberana anormalidad, y llamo a otra para que lo
escuchara.
Antes las
llamaba mis Grillas, pero ¡como gritaban! Una amiga muy sabia me dijo: “si
quieres que dejen de gritar, no les digas grillas, los grillos lo único que
hacen es gritar.” Muy sabia esa mujer, ahora son mis chicas. Las chicas que
aunque no encajan con los modelos de mujeres con cuerpos delgados, tienen una
excelente autoestima. Si somos gorditas y tenemos chichitos. Para mí son “love
handles” no son chichitos. En mi casa ha habido discusiones y muy acaloradas,
pero nunca se han entrado a golpes. Saben que en un punto de las discusiones es
mucho mejor callar. Ellas nunca me han dejado de hablar, ni de hablarse entre
sí. No creo que nunca tengan la preocupación por enemigos o enemigas pues no
les conozco ninguna.
Sí,
fueron educadas en la casa, no solo el “homeschooling” de muchas cosas nos
encargamos el papá y yo. Dos están en la universidad las dos entraron a la universidad
desde el “Homeschooling” no necesite del gobierno que me certificara ni mucho
menos. Renuncié a mi trabajo para hacer homeschooling, ¡pero qué anormal! Ahora cuando quieren algo tienen que poner parte del dinero, pues no hay muchos chavos. Se las buscan vendiendo brownies y cupcakes. Una vez una amiga me dijo: "Que mal esta eso, eso es tu obligacion." !Pues, no cumplo con esa obligación! Son
muy buenas estudiantes, sus notas son A,B y a veces C. Les enseñe que no
siempre se trata de la nota, si no lo que aprendiste. Una de ellas tiene una
CONFRA en el colegio, se reúnen a orar y tiene intervenciones profundas una vez
a la semana. Cuando va a los parties del cole’ baila, les gusta la Salsa y el Jazz y una
que otra vez salimos y nos damos unas cervecitas. Salen a janguer con sus
padres, sí absolutamente anormales.
SOMOS
TOTALMENTE ANORMALES, Y UNA FAMILIA ATIPICA. QUE HONOR.
Ivelise
Gómez
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